Galdós, Madrid y la mala educación El desdén por las formas de la multitud no empaña la pasión que contagia Grandes

Una cola se empieza a formar a las cinco de la tarde nublada pero templada en la puerta de la Real Casa de Correos donde dentro de hora y media Almudena Grandes homenajeará a Benito Pérez Galdós por el 175º aniversario de su nacimiento. «En Madrid se hacen colas para lo que sea mientras sea gratis», dice con una sonrisa el Guardia Civil que se encuentra guardando la entrada cuando le preguntamos si estamos en la dirección correcta para el evento de la Noche de los Libros.

Decidimos que aún hay tiempo y aforo suficiente para irnos a tomar una copa de vino antes de colocarnos en la todavía corta fila. Han pasado cuarenta y cinco minutos cuando volvemos y nos encontramos con una hilera humana que ya gira la esquina. Nos ponemos los últimos. A los pocos minutos la cola se extiende por la calle de Carretas hasta que la perdemos de vista. Periódicamente se acercan curiosos a preguntar: «Disculpad, ¿esto para qué es?». Los hay que consultan con enfado, como si nos culpasen por hacer cola tan pronto: «No me digáis que esta es la fila para la Noche de los Libros». CONTINUAR LEYENDO