Precariedad a domicilio Los falsos autónomos pedalean por las grandes ciudades

Son las 22:50 de un lunes y delante del McDonald’s de Moncloa se puede ver una muestra de una escena que es cada vez más común en las principales urbes españolas: sentados en el suelo o apoyados en la fachada hay unos jóvenes con sendas cajas de dimensiones considerables colgadas a la espalda y bicicletas por todas partes, todos ellos mirando las pantallas de sus móviles con vehemencia.

Son repartidores de Glovo, una aplicación móvil que permite pedir a domicilio cualquier tipo de producto –especialmente comida– de los establecimientos que se encuentran en su catálogo. ”Solo piensa qué deseas… Ya vamos nosotros”, ofrece en su página web. Pero también existe la posibilidad de enviar cualquier paquete a la dirección que elijas, con el único requisito de que quepa en el contenedor del “bicimensajero”. CONTINUAR LEYENDO